CON MI CUNADA
ESE OLORCITO A CONCHITA Los llevé a mi nariz y sentí ese olorcito a conchita tan rico, mi pene que se había relajado se paró de una, no dejaba de oler esos calzoncitos, su aroma de mujer estaba impregnado en esa prenda
Vivo
en Santiago de Chile, tengo 38 años, casado, mi mujer tiene 35 Años, con
nosotros vive su hermana menor que tiene 20 años, es bien menudita, mide 1.58,
delgadita, tiene una tetitas muy pequeñitas, pero está bien.
Ella estudia acá en Santiago, hace 2 años que está en nuestra casa, con ella
tengo buena onda, y casi siempre los fines de semana alquilamos algún dvd, o a
veces escuchamos música, ella no bebe, así que yo tomo mis cervezas, a veces los
fines de semana, cuando ella no estudia nos quedamos hasta altas horas de la
noche charlando o viendo TV.
Pero yo la miraba como una hermana chica hasta hace poco, un sábado que mi mujer
le tocó trabajar, y mi cuñadita tenía que ir a dar un examen, se levantó como a
eso de las 09.00, se duchó y se puso ropa limpia, y después de desayunar salió
rumbo a su instituto, yo quedé solo en casa, así que me levanté a orinar,
desnudo ya que acá estamos en verano y hace mucho calor en esta época, y como no
había nadie en casa me levanté así no más, estaba con esa típicas erecciones
mañaneras que amanecemos a diario, cuando entré al baño y me desahogué orinando,
veo en el cesto de la ropa sucia destapado, y encimita, sus calzones, los que
había usado el día anterior.

Estaba de la forma cuando ellas se los sacan, así como enrollados y justo con la
parte interior hacia arriba, estaban medios húmedos, los tomé y los desenrollé,
los llevé a mi nariz, y sentí ese olorcito a conchita tan rico, mi pene que se
había relajado, se paró de una, no dejaba de oler y oler esos calzoncitos tan
ricos, su aroma de mujer estaba impregnado en esa prenda.
Me sentía drogado, tenía sus calzones pegados a mí nariz oliendo aquel aroma de
mujer, además estaban medios húmedos, como se los había sacado recién, así que
pasé mi lengua por la tela, y sentí el sabor dulce de su conchita, estaba muy
caliente así que con los calzones me enrollé mi pene y comencé a masturbarme
pensando en ella, en sus pequeñas tetitas, al rato solté una gran cantidad de
leche sobre sus calzones los cuales quedaron impregnados en semen.
No podía lavarlos porque se daría cuenta, así que tuve que lavar parte de la
ropa sucia, y entre medio metí sus calzones como que se me pasaron sin querer.
Luego una vez que terminé de lavar la ropa me duché, y me metí en su pieza a
trajinar sus cajones para ver donde guardaba su ropa interior, encontré en su
closet un cajón lleno de todo tipo de calzones, chiquitos del tipo cola-lees,
tanguitas, pantaletas de encajes, otros más grandes, todos de diferentes
colores, texturas.
Ahí estuve mucho rato oliendo sus prendas íntimas, las cuales me calentaron
mucho, traté de dejar todo encima del calzón, tenía una tremenda erección, así
que con solo frotarme me corrí, botando grandes cantidades de leche espesa.
Luego lavé el calzón con jabón y lo dejé donde estaba.
“